sábado, 2 de octubre de 2010

Fin de viaje

Pues nada, ya estamos en casa, el viaje ha salido bien, todo en hora, excepto el atasco tremendo de vuelta del aeropuerto a casa, quizás para recordarnos que ya estamos en Madrid.
El resumen general del viaje es estupendo, nos lo hemos pasado muy bien y todo nos ha salido genial (incluido mi "plan").

Podéis ver el resto de las fotos en http://picasaweb.google.es/asturies/Paris2010?authkey=Gv1sRgCIDyyYCN89vZsgE#

Muchas gracias a todos!!

Un abrazo!

"Poñome Toyo"

Para los no iniciados en la fala "Poñome toyo" = me vuelvo loco... y no, no es que definitivamente haya reconocido mi estado mental, sino que fue la anécdota con la que pasamos el día de ayer. Como se nos olvidó traer cedes para el coche, la mayor parte del tiempo la pasamos escuchando radios francesas, que por supuesto emiten música sobre todo en perfecto francés. Pues ayer cuando estábamos en estas camino del primero de los castillos, concretamente Cheverny, tuvimos un "momento teniente" (ver el hormiguero) con una canción que repetía incesantemente "toyo", "toyo", "toyo" y en una de las estrofas nos pareció entender "Poñome Toyo"... Tocal que tuvimos gilipollez para todo el día y parte del resto... jeje.
En otro orden de cosas, el día amaneció de nuevo lluvioso y frío... o muy frío según se quiera ver, pero como teníamos una tiradita de algo más de una hora hasta el primer castillo no nos molestó mucho. De hecho cuando llegamos paró de llover, con lo que salió a las mil maravillas. Cogimos los tickets y entramos, nos recibe un pequeño camino de gravilla con pequeños campos de cesped, también muy bien cortado, entre la arboleda y a nuestra derecha el majestuoso castillo.



De los que hemos visto es el que más parece un palacio que un castillo, no está en una zona elevada, no tiene foso (al menos no aparentemente, después vimos que por detrás si) y no tiene grandes torres ni partes destacas, es más uniforme. Llegamos a la entrada y comenzamos la visita por el interior, éste castillo es privado, pero está cuidado, casi mimado todo con mucho detalle. De hecho nos sorprende ver como durante la visita hay personal limpiando hasta los soportes de las cintas que te ponen para que no entres donde no puedes entrar :D. Otra curiosidad de estos castillos privados es que suelen tener, además de su árbol genealógico, fotos de la familia actual y éste no podía ser menos. En una de las cómodas había sendas fotos de la familia, además de poder observar en una de las estancias el vestido de novia de la actual esposa del marqués propietario del castillo y alrededores.





Los alrededores eran espectaculares, en cuanto a bellos y, sobre todo , en cuanto a grandes.




Tiene una zona de lagos donde puedes hacer rutas en barca y podías alquilarte coches de golf para ir por las zonas de "jardines" por no decir bosque. como el día no estaba para muchas florituras, decidimos continuar e ir al siguiente y último castillo...

Chambord, Chambord era el último castillo a visitar y vaya si lo fue. Para empezar decir que el GPS nos guiaba hacia un sitio y sin embargo por todos lados veíamos indicaciones del castillo que nos llevaban a otros sitios... estabamos ya mosqueados cuando la voz del GPS nos dijo "A (pausa) 500 (pausa) metros (pausa) gire a la izquierda" y efectivamente había una señal que indicaba Castillo de Chambord. Entramos y depués de unos 500m. vemos una señal que reza "Dominios de Chambord" (en perfecto francés claro). Dominios???... Entramos por una carretera limitada a 60km/h. sin rayas que nos llevaba por los dominios de Chambord, nos pasó una furgoneta como un tiro que nada más pasarnos frenó un montón y puso el intermitente izquiero... coño!! un jabalí en la cuneta. Después de un par de kilómetros llegamos a una zona donde nos dirige a un parking de pago. 45 minutos gratis, 3€ todo el día. Aparcamos y nos acercamos a lo que parece la entrada... Esto es un pueblo!!! Pues si, llegamos a una zona con restaurantes y la venta de tickets y, al fondo, el espectacular castillo de Chambord.



A nuestra izquierda en el medio del prao (pradera para los no iniciados en la fala) el alquiler de bicicletas y de cochecitos de pedales... Decidimos que por ser el último y por ser tan grande vamos a coger las audioguías, porque sino vamos a pasar sin pena ni gloria sin enterarnos de nada. Cogemos los tickets y vamos hacia la entrada. Caminamos por un camino de tierra dejando al lado izquierdo el castillo y a nuestra derecha varias casas bajas típicas y una iglesia.



Por fin llegamos a la entrada del Castillo que tiene como una especie de muralla que en realidad es un edificio de planta baja (de hecho dentro están los baños, las cajas, la boutique, etc. etc.



Frente al castillo unos jardines enormes de verde prao (sobran las traducciones).



Entramos y comenzamos a escuchar la guía, que nos dice que aproximadamente vamos a tardar una hora y media en ver el castillo... Accedemos al vestíbulo de la planta baja del castillo donde está una escalera muy pero que muy peculiar.



La escalera tiene dos entradas en el mismo piso, si dos personas entran en cada una de las entradas y suben a la primera planta a la vez, en ningún momento llegan a pisar los mismos escalones, no se cruzan... Dicen, por esto es bueno cogerse las audioguías, que no se sabe quien fue el arquitecto del castillo, pero se han encontrado varios planos que podrían pertenecer a Leonardo da Vinci que sería el artífice de las escaleras y de otras peculiaridades del castillo. Entorno a la escalera vimos multitud de cosas en las diferencias estancias que visitamos durante las casi 3 horas!!! que estuvimos dentro del castillo. Cuando creiamos que lo habíamos visto todo nos faltaba un ala entera por ver, que de hecho era de las importantes puesto que eran los aposentos del rey. En este castillo, por primera vez, nos "dejaron" subir a las terrazas del mismo, donde se podía admirar la magnitud del castillo y de los terrenos que colindaban.









Otra cosa que nos gustó mucho fueron varias carrozas de caballos de la época que se conservan en la parte inferior del catillo y que se pueden ver a través de varias vitrinas.



Extasiados por la visita, nos fuimos en busca de un sitio donde poder alimentarnos porque eran casi las 15 de la tarde y llevábamos sin comer nada desde el desayuno. Por suerte aquí no cerraban la cocina pronto y pudimos comer un filete con patatas que nos supo a gloria, además de una crep con nutella o helado de vainilla de postre.



Que digo yo que estos franceses se creen que han inventado las crepes... juas y no saben lo que dicen. Lo que ellos llaman crepes en realidad son los "cereixolos" o frixuelos de toda la vida, les ponen un nombre "chick" y ya puedes cobrar 5€ por una!!... Hay que explotar este negocio...
Total que con el estómago lleno y cansados del paseo pagamos el parking y nos fuimos encantados de haber conocido los castillos del Valle del Loira y, en especial, el de Chambord.
Nuestra última parada, antes de llegar a Tours de nuevo, fue Orleans, ciudad situada al norte que seguramente tiene grandes cosas que ver, pero con la paliza que llevábamos en el cuerpo no pudimos más que llegar a la catedral, divisarla desde el exterior, darnos un pequeño paseo y poner pies en polvorosa de nuevo ya teníamos un ratito en coche hasta Tours.
Cuando pusimos la ruta hacia Tours en el GPS y nos dijo amablemente que eran dos horas (evitando peajes) pensamos por un momento el coger la autovía, pero al final decidimos tirar por las nacionales y, si nos cansabamos, buscar la autopista. Al final llegamos a eso de las 20:45 a Tours, todo el tiempo por nacionales y parando un par de veces a estirar las piernas.
Con la satisfacción del "deber" cumplido, planificamos el viaje de hoy, de Tours al aeropuerto de Orly (Paris) para coger el vuelo, con tiempo suficiente para llegar, dejar el coche y embarcar sin prisas. Después a dormir que estamos reventados, ni siquiera vimos las fotos.